INSTITUCION: Colegio de
Bachilleres No.4 Culhuacán “Lázaro Cárdenas”.
ALUMNOS: Paredes Martínez
Valeria.
Carrasco Juan Nidelson.
Vilchis López Cristian.
ASIGNATURA: Tecnologías de la Información
y la Comunicación.
PROFESOR: Luis Alfonso Suarez.
TRABAJO: “Animales en peligro
de Extinción”
GRUPO: 230
FECHA: 12-marzo-2015
Especies en peligro de
extinción
La
extinción es en realidad un proceso normal en el curso de la evolución. A lo
largo de todo el tiempo geológico, el número de especies que se han extinguido
es mayor que el de las que existen en la actualidad. Su lenta desaparición fue
consecuencia de cambios climáticos y de la incapacidad para adaptarse a
situaciones como la competencia y la depredación; sin embargo, desde el siglo
XVII, este proceso se ha acelerado debido al impacto sobre los ecosistemas
naturales de la explosión demográfica y de los avances tecnológicos. Hoy en
día, los cambios que sufre el medio ambiente son más rápidos que la capacidad
de la mayoría de las especies para adaptarse a ellos mediante selección
natural.
Una especie se considera en peligro
de extinción, sea vegetal o animal, cuando todos los miembros vivos de dicho
taxón están en peligro de desaparecer. Esto se puede deber tanto a la
depredación directa sobre la especie como a la desaparición de un recurso del
cual depende su vida, tanto por la acción del hombre, debido a cambios en el
hábitat, producto de hechos fortuitos (como desastres naturales) o por cambios
graduales del clima.
Numerosas
son las especies que se encuentran en la actualidad en peligro de extinción, la
mayoría de ellas debido a la acción directa o indirecta del hombre: cambio
climático, destrucción de su hábitat, caza furtiva... Una especie se considera
en peligro de extinción, sea vegetal o animal, cuando todos los miembros vivos
de dicho taxón están en peligro de desaparecer. Esto se puede deber tanto a la
depredación directa sobre la especie como a la desaparición de un recurso del
cual depende su vida, tanto por la acción del hombre, debido a cambios en el
hábitat, producto de hechos fortuitos (como desastres naturales) o por cambios
graduales del clima.
Según
datos actualizados en 2000, de la Lista Roja de la UICN, 11.046 especies de
animales y plantas de todo el planeta están amenazadas de desaparición. Según
esta fuente hay 1.130 mamíferos amenazados, 1.183 especies de aves, 296
reptiles, 146 anfibios, 752 peces y 1.928 invertebrados. En España están amenazadas
100 especies, de las que 24 son mamíferos, y es el segundo país europeo con más
especies amenazadas. En América Latina, Brasil es el país que cuenta con mayor
número de especies en las categorías de en peligro crítico, en peligro y
vulnerable, 609 en total.

Ante
una realidad que ya no puede ocultarse, el gobierno mexicano ya identificó las
especies o poblaciones de flora y fauna silvestres que se encuentran en las
diferentes categorías de peligro de extinción a lo largo y ancho del territorio
nacional se mencionan 221 animales en peligro de extinción. Entre ellos
destacan 43 especies de mamíferos, 72 de aves, 14 de reptiles, seis de
anfibios, 70 de peces y 16 de invertebrados. Cabe señalar que la lista es un
intento para aproximarse a la realidad, pues existe una revisión continua de
acuerdo con un mayor y mejor conocimiento de la flora y la fauna de México.
LOS OTROS ANIMALES EN
PELIGRO DE EXTINCIÓN EN MÉXICO
PELIGRO DE EXTINCIÓN EN MÉXICO
Ante
una realidad que ya no puede ocultarse, el gobierno mexicano está tomando
cartas en el asunto. Elaboró una serie de listados para mediante la aplicación
de un método evaluar el riesgo en el que se encuentran algunas.
Mediante
la creación de leyes la autoridad procedió a proteger a todos los “mexicanos
amenazados”. La Ley General del Equilibrio Ecológico y la Ley General de la
Vida Silvestre sirven para este propósito. Asimismo, ha definido una serie de
categorías para unificar criterios.
De
acuerdo con la Norma Oficial Mexicana, NOM-059-ECOL-2001, cuando se hace
referencia al peligro de extinción se trata de aquellas especies cuyas áreas de
distribución o tamaño de sus poblaciones en el territorio nacional han
disminuido drásticamente poniendo en riesgo su viabilidad biológica en todo su
hábitat natural, debido entre otros a factores como la destrucción o
modificación drástica del hábitat, aprovechamiento no sustentable, enfermedades
o depredación.
En México hay varias
especies animales en peligro de extinción. Las
especies se extinguen o se ven amenazadas por diversas razones, aunque la causa
primera es la destrucción del hábitat. El drenaje de zonas húmedas, la
conversión de áreas de matorrales en tierras de pasto, la tala de los bosques
(especialmente en los trópicos), la urbanización y la suburbanización, y la
construcción de carreteras y presas, han reducido notablemente los hábitats
disponibles.
Desde
el siglo XVII, la causa de que muchas especies se hayan extinguido o estén
amenazadas ha sido la explotación de animales para la alimentación y
elaboración de otros productos
El
jaguar es una de las especies en peligro de extinción y se esta yendo. Sus
rugidos ya no interrumpen los murmullos del bosque y sus pasos silenciosos y
huellas en el fango disminuyen. Los jaguares se pierden ante el avance de la
presión humana. Los ejemplares que quedan son unos cuantos y un mal día, sin
que nadie lo note, habrá desaparecido el último detrás de las cortinas de ramas
y malezas; se irán por la sombra, como fantasmas.
Ése
es el destino que espera a los numerosos animales clasificados como especies en
peligro de extinción, situación que viven lamentablemente 11,167 especies de
animales y vegetales en el entorno mundial, según señala la Lista Roja de la
Unión Mundial para la Naturaleza, UICN. La institución advierte en su último
recuento que “muchas especies están disminuyendo a niveles de población
críticos”, y subraya que “la pérdida de la diversidad biológica es una de las
crisis más apremiantes del mundo”.
La
preocupación sobre el estado de los recursos aumenta del naranja al rojo. En
México muchos animales, además del jaguar, se encuentran en peligro de
extinción. Es preciso hacer un inventario frecuente de la cantidad de especies
amenazadas y medir la dramática velocidad que está adquiriendo el ritmo de
extinción.
LA EVOLUCIÓN A SALTOS BRUSCOS
En
la naturaleza la estricta relojería de la evolución, que marcó la entrada y
salida de cada especie, se está acelerando. Unas fueron haciéndose a un lado
para que progresaran otras, mejor adaptadas; pero ahora hay mano negra, la del
hombre, ese animal cuya especie está modificando el tic tac del reloj y sin
rubor se está deshaciendo de todas las demás especies.
Al
parecer sólo quiere dejar espacio para que siga aumentando vertiginosamente la
población de animales domésticos y sus congéneres, y expulsar del paraíso a los
animales salvajes, provocando con ello una catástrofe ecológica en el mediano
plazo.
Lo
más lamentable de la extinción es que cuando muere el último individuo de una
especie, con su cadáver se sepultan las innumerables adaptaciones que se
produjeron a lo largo de millones de años. De esto la historia registra varios
ejemplos trágicos, como la desaparición del dodo (Raphus cucullatus) en la isla
Mauricio, cerca de Madagascar, un ave de gran tamaño que fue acosada y
aniquilada en unos cuantos años, o la paloma migratoria (Ectopistes
migratorius), de plumaje azul, rojo y blanco, que fue cuantiosa hasta el siglo
XIX.
Se
estima que sólo en América del Norte y parte de América Central hubo más de dos
mil millones de palomas que surcaban los cielos y poblaban los árboles, pero en
la última década de ese siglo y debido a la destrucción sistemática de su
hábitat, el bosque, apenas quedaron unas cuantas que fueron cazadas por su
carne, tan apetecida.
La
marcada reducción de la especie la volvió tan vulnerable a las enfermedades que
cuando se prohibió su caza ya era demasiado tarde; las poblaciones habían
mermado tanto que no pudieron recuperarse. En 1900 murieron los últimos
ejemplares que vivían en libertad y el 1 de septiembre de 1914, a las 13:00 pm,
la última paloma cautiva en el Zoológico de Cincinnati, llamada Martha en honor
a la esposa de George Washington. Es el único caso documentado de extinción de
una especie de la cual se conoce con detalle la fecha y hora exacta de su
desaparición.
ANIMALES EN PELIGRO DE
EXTINCIÓN: ¡SÁLVESE EL QUE PUEDA!
En
México otro pájaro, el hermoso carpintero imperial (Campephilus imperialis)
salió de escena con menos dramatismo, pero, como todas las pérdidas, dejó un
hueco difícil de llenar. Era el carpintero más grande del mundo, de 51 a 56 cm
de largo. Los machos ostentaban una llamativa cresta roja que terminaba en
punta, mientras las hembras una cresta negra que se curvaba hacia delante. Su
último registro fue en Durango en 1956. Aunque la fecha de extinción no es tan
precisa; se estima que ocurrió entre 1946 y 1965.
Pero,
no todos los casos históricos deben anotarse en el renglón de las pérdidas.
Hasta la fecha se hacen esfuerzos para impedir que desaparezca el lobo gris
americano (Canis lupus bailey), que en la actualidad sólo existe en cautiverio.
Como parte de un programa para preservarlo creado en 1980 entre Estados Unidos
y México, se pueden ubicar 200 descendientes de cuatro individuos fundadores.
Estas
mismas medidas no se han podido llevar a cabo con otros animales que se han ido
para siempre del territorio mexicano y de la Tierra – ¿al Limbo?–, como el oso
gris, el periquito de Carolina y la rata canguro de San Quintín.
LA BIODIVERSIDAD DE MÉXICO
México
es uno de los cinco países que pueden preciarse de una diversidad biológica
abundante. Así, puede decirse que es mega diverso, lo que significa que la
superficie nacional es privilegiada en lo referente a tipos de ecosistemas, así
como al número y la variación genética de las especies.
En
la república mexicana se encuentra 10% de las especies existentes en el
planeta, de las cuales alrededor de 50% son especies endémicas, y su existencia
se limita a una determinada zona. Lo demuestran las 1,681 especies de
mamíferos, las 1,054 especies de aves –más de las que habitan en Estados Unidos
y Canadá juntas– y las 704 especies de reptiles, 51% de ellas endémicas, por
tanto cabe destacar con excepción de Australia no hay otra región en el mundo
que cuente con tantas.
En
la fauna endémica se encuentran rangos de distribución muy restringidos,
limitados a una isla o a una determinada región del país, como por ejemplo el
charal tarasco (Chiostoma charari), al cual sólo se le conoce en un pequeño
lago alimentado por el manantial La Mintzita, situado a ocho km al oeste de
Morelia.
Pasando
de vuelta a nivel mundial entre los mamíferos en peligro de extinción destacan:
El oso
hormiguero
El oso hormiguero, brazo
fuerte, chupamiel (Tamandua mexicana), que vive en las zonas tropicales desde
Michoacán en la vertiente del Pacífico y la Huasteca potosina en la vertiente
del golfo hasta Chiapas y la península de Yucatán. Habita los bosques tropicales
y mesófilo de montaña, y los manglares.
El armadillo
El
armadillo de cola desnuda (Cabassous centralis), que se encuentra
exclusivamente en las zonas de acahuales y pastizales de la Selva Lacandona de
Chiapas.

El jaguar
Jaguar,
nombre común del félido más grande y poderoso del continente americano. Su
nombre en las lenguas indígenas de las selvas subtropicales es yaguar, que
proviene de la voz yaguá, fiera. El jaguar vive desde el sur de los Estados
Unidos hasta el sur de Brasil y norte de Argentina y su hábitat está
constituido por una gran variedad de ecosistemas: selvas tropicales, bosques de
hoja caducifolia, zonas de matorral, llanuras herbáceas y zonas ribereñas. Es
más abundante en los bosques húmedos tropicales de Centroamérica y Brasil, y su
presencia disminuye en las montañas, donde es sustituido por el puma. Su
aspecto general es tosco y macizo; un jaguar adulto puede medir entre 1,12 y
1,85 m de largo, sin incluir la cola.
El
multicitado jaguar (Panthera onca), que habita en los planos costeros y en las
áreas montañosas a lo largo de ambas vertientes desde el sur de Sinaloa y el
centro de Tamaulipas hacia el sur y el sureste por el istmo de Tehuantepec
hasta la península de Yucatán. Se puede hallar en manglares, el matorral xerófilo
y en los bosques tropical, mesófilo de montaña, espinoso, y el de coníferas y encinos.

El manatí
El
manatí (Trichechus manatus), que se encuentra en los estados de Tamaulipas,
Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Chiapas. Vive en ríos,
arroyos, lagunas, cenotes costeros y marinos, caletas y bahías adyacentes al
mar.

El mono araña
El
mono araña (Ateles geoffroyi), puede ubicarse en los bosques tropicales, selvas
altas y medianas de Veracruz, los manglares de Chiapas, en las zonas de selva
baja y en los petenes en Yucatán.
El saraguato
El
saraguato (Aloutta pigra), que habita desde la península de Yucatán hasta Belice
y Guatemala; vive en el bosque tropical perennifolio, incluye selvas lluviosas,
bosques de galería y bosques mesófilos.

El mono
aullador
El mono aullador (Aloutta
palliata), que habita en México desde Los Tuxtlas, en Veracruz, hasta la Sierra
de Santa Marta en Chiapas y cerca de Juchitán, Oaxaca
El ocelote
El
ocelote (Leopardus pardalis), distribuido a lo largo de las planicies costeras
del Pacífico y del Golfo de México, desde el estado de Sinaloa y Tamaulipas
hacia el sur, incluso en la península de Yucatán.
Ocelote,
mamífero perteneciente a la familia de los Félidos que vive desde el estado de
Texas (Estados Unidos) hasta Argentina. El ocelote recuerda en su aspecto a un
gato doméstico y también a una gineta; mide entre 55 y 100 cm de longitud y la
cola oscila entre 30 y 45 cm de largo. El cuerpo es robusto y las patas son
cortas. La coloración del pelaje es muy variada, hasta el punto de que no
existen dos ocelotes exactamente iguales. El fondo puede ser amarillento, gris,
pardusco o rojizo y tiene manchas negras que son alargadas en la zona anterior
del cuerpo y redondeadas en la parte posterior. El pecho es algo más claro. El
ocelote nada bien y trepa a los árboles con mucha facilidad y frecuencia,
aunque también baja a menudo al suelo. Caza por la noche y se alimenta de
pájaros, peces, serpientes, lagartos y mamíferos de tamaño pequeño.


El perro
llanero
El
perro llanero mexicano o perrito de la pradera (Cynomys mexicanus), una especie
endémica correspondiente a una pequeña región de valles y pastizales de la
montaña ubicada entre los límites de los estados de Coahuila, Nuevo León, San
Luis Potosí y Zacatecas.


El teporingo
El
teporingo (Romerolagus diazi), correspondiente a una especie endémica sólo
localizada en las laderas de las montañas del sur y sureste del Valle de México
y en el Nevado de Toluca. Habita bosques y zaca tonales subalpinos y alpinos a los 3 000 mil a 4 300 m de altura.
El tigrillo
El
tigrillo (Leopardus wiedii), que se distribuye en las zonas costeras del
Pacífico y del Golfo de México desde Sinaloa y Tamaulipas hacia el sur y en la
península de Yucatán. Se localiza en el bosque tropical, en manglares y en el
mesófilo.
La vaquita
marina
La vaquita marina (Phocoena
sinus), endémica de México, vive en el Golfo de California. 
El águila
arpía
Entre
las aves están el águila arpía (Harpía harpyja), el águila cabeza blanca
(Haliaeetus leucocephalus), la grulla blanca (Grus americana), la chara
garganta blanca (Cyanolyca mirabilis), la cigüeña jabirú (Kabiru mycteria), la
cotorra serrana occidental (Rhynchopsitta pachyrhyncha), la guacamaya roja (Ara
macao), la guacamaya verde (Ara militaris), el halcón peregrino (Falco
peregrinus), el loro cabeza amarilla (Amazona oratrix), el pato realel (Cairina
moschata), pavón (Oreophasis derbianus) y el quetzal (Pharomachrus mocinno). Una de las más poderosas, el águila arpía o
harpía, pesa unos 4,8 kilogramos. Vive en las tierras bajas de las selvas
vírgenes desde el sur de México hasta el norte de Argentina. Debido a la
constante pérdida de hábitat se ha convertido en una especie amenazada. Se
alimenta sobre todo de mamíferos arborícolas como monos, perezosos y
zarigüeyas. La parte dorsal es de color negro y la ventral blanca y tiene una
banda negra en el pecho. Su cabeza de color gris pálido luce una doble cresta
que cuando está erguida confiere a esta águila cierto parecido con un búho. El
equivalente euroasiático es el águila de los monos, que tiene un peso similar;
recibe este nombre porque es una hábil cazadora de monos y colugos. Es el ave
nacional de Filipinas, aunque en la actualidad se halla restringida a unas
pocas áreas montañosas en las islas más grandes; se encuentra en peligro de
extinción.
Las tortugas
Las
tortugas, por su lado, enfrentan en las playas mexicanas todo tipo de riesgos
que las llevan a la orilla de la extinción. Entre ellas se encuentran la
tortuga marina cauama (Caretta caretta); la tortuga marina verde del Pacífico o
tortuga prieta (Chelonia agassizi); la tortuga marina verde del Atlántico o
tortuga blanca (Chelonia mydas); la tortuga almizclera chopontil (Claudius
angustatus); la tortuga riverina centroamericana o tortuga blanca (Dermatemys
mawii); la tortuga marina laúd (Dermochelys coriasea); la tortuga marina de
carey (Eretmochelys imbricata); la galápago de Mapimí (Gopherus
flavomarginatus); la tortuga marina escamosa del Atlántico o tortuga lora
(Lepidochelys kempi); y la tortuga golfina escamosa del Pacífico (Lepidochelys
olivacea).

Koala.
Koala,
nombre común de un marsupial arborícola cuyo aspecto recuerda al de un oso de
peluche, con hábitos tranquilos parecidos a los de un perezoso. El coala o
koala alcanza una longitud corporal de 76 cm y la cola es vestigial; el cuerpo
es rechoncho, está cubierto de un pelaje espeso, suave y de color ceniza; la
cabeza es grande y redonda, y tiene unas orejas peludas, grandes y redondeadas.
Las extremidades posteriores son cortas, con pies grandes dotados de cinco
dedos, de los cuales dos son oponibles al resto; además, cada dedo posee una
garra fuerte y grande. Estas
características hacen que el coala esté perfectamente adaptado a su vida
arborícola y es fácil de observar en los bosques de eucaliptos del este de
Australia.
El
koala era fácil de encontrar en la antigüedad en todos los bosques de
eucaliptos de Australia, pero su piel empezó a ser valorada y fue objeto de una
caza intensiva hasta 1930, año en el que el gobierno australiano se comprometió
a proteger esta especie. Son tan pacíficos y sedentarios que no intentan huir
cuando van a ser capturados en aquellas regiones donde no están protegidos aún.
Estudios recientes indican que hay bastantes menos koalas en estado natural de
los que se creía.
Elefante
africano.
Elefante,
nombre común del mamífero terrestre más grande que vive hoy en el mundo. Se
extendía por todos los continentes, excepto la Antártida y Australia. Hoy sólo
quedan dos especies vivas de elefantes: el asiático o indio, que vive en la
India y en el sureste de Asia, y el africano, que habita en la mayor parte del
África subsahariana. La
especie asiática mide unos 3 m a la altura de la cruz, mientras que la africana
mide 4 metros. Entre los representantes primitivos de este grupo están los
mamuts, que alcanzaban los 4,5 m de altura y los mastodontes, algo menores;
ambos sobrevivieron hasta los tiempos del hombre paleolítico, que dejaron
constancia de la presencia de estos animales a través de las pinturas
rupestres.
El
elefante africano ha sido abatido por cazadores furtivos. La población de
elefantes se encuentra en peligro de extinción como consecuencia de los
cazadores furtivos que los matan para extraerles sus preciados colmillos de
marfil. Gracias a una ley internacional que prohíbe el comercio de marfil,
instituida en 1989 por la Convención sobre el Comercio Internacional en
Especies amenazadas de Fauna y Flora, se ha logrado reducir el comercio ilegal
de marfil, disminuyendo así la caza de estos animales. Más de 120 países
secundan esta prohibición.

Lobo gris.
El
lobo gris, temido y perseguido, es, sin embargo, el antecesor del perro
doméstico. De hecho, muchas de las cualidades que se admiran en el perro
(lealtad, naturaleza cariñosa, obediencia e inteligencia) provienen
directamente del comportamiento del lobo con los demás compañeros de la manada.
En algunas partes de Alaska y de Rusia se sigue eliminando a estos animales,
mientras que en Italia se protege a las poblaciones diezmadas, incluso en los
Estados Unidos se pretende repoblar las Montañas Rocosas, en donde ya han
desaparecido.

Oso panda una especie ya extinta.
El
oso panda gigante es un animal grande, parecido a un oso, con pelaje blanco
largo, denso y de aspecto lanoso; las patas, los hombros, las orejas y la zona
de los ojos son negras. La cola es ancha y corta. Habita en los bosques de
bambú del centro de China, a altitudes que oscilan entre los 1.500 y los 3.000
m. El oso panda gigante está
considerado como una especie amenazada y el gobierno chino está realizando
diversos proyectos para su protección.
. Aunque universalmente conocido, el panda
gigante u oso panda es mucho más escaso de lo que cabría pensar. Tan sólo cerca
de 1.000 ejemplares de estos osos chinos, que se alimentan de bambú, recorren
las frondosas montañas situadas al este de la Meseta del Tíbet, donde sufren la
explotación forestal y la caza furtiva. Las especies como ésta, con poblaciones
pequeñas y divididas, son las que corren un mayor peligro de extinción. Una
enfermedad o la periódica desaparición de un tipo de bambú es suficiente para
llevar a este entrañable animal al borde de la muerte. Las recientes acciones
que se han llevado a cabo, destinadas a acabar con la tala de los bosques que
quedan y a unirlos a través de pasillos forestales, constituyen la única
esperanza para la supervivencia de los pandas.

Por
desgracia, las actividades humanas no son compatibles con la vida salvaje y son
las que más amenazan a la fauna y la flora. Los entornos se fragmentan y con
ellos caen y se degradan los ecosistemas. A la tala de árboles le sigue de
inmediato un insidioso proceso de erosión y poco después ocurre una serie de
modificaciones que reducen los bienes y los servicios ambientales, lo cual
sumado propicia la extinción de los animales residentes en la zona.
De
un año a otro se derriban 600 mil has de selvas, bosques y otros tipos de
vegetación nativa en México equivalentes a la desaparición de un campo de
fútbol por minuto. La mayor parte de esta destrucción se justifica aduciendo
fines económicos, como destinar tierras a cultivos o pastizales. Se puede
afirmar que estos últimos son los enemigos declarados de los ecosistemas.
También hay que agregar a la lista los incendios.
De
esta manera, tanto la agricultura como la ganadería resultan particularmente
destructivas. Adicionalmente, los lagos y los ríos están contaminando el
entorno con sedimentos que arrastran con la fuerza de la lluvia y el viento.
A
este frenesí de barbarie se añaden las actividades ilegales, como la
compraventa de animales silvestres y la cacería furtiva. La enorme demanda de
aves exóticas con fines decorativos para residencias y hoteles ha disparado el
comercio clandestino y las ha convertido en mercancías codiciadas, por lo que
su futuro es incierto, con graves consecuencias para las poblaciones y los
ecosistemas.
Es
frecuente encontrar en los periódicos notas como la siguiente, que fue tomada
al azar: “El día de hoy, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente,
PROFEPA, decomisó 19 ejemplares de fauna silvestre, algunos de ellos
catalogados como ‘en peligro de extinción’, provenientes de Oaxaca, Yucatán,
Chiapas y Campeche en mercados ambulantes de Atizapán y Nicolás Bravo, Estado
de México”. Da un vistazo al periódico y también encontrarás notas semejantes
casi todos los días.
¿ES ADECUADA LA PROTECCIÓN?
Aunque
la destrucción de bosques y selvas para convertirlas en tierras de cultivo y
pastizales con el fin de satisfacer al aumento desmedido de la población no se
presenta ahora más que como un drama a punto de convertirse en una pesadilla,
el gobierno mexicano, en coordinación con instituciones académicas y
organizaciones no gubernamentales realiza esfuerzos para recuperar las especies
en peligro de extinción. Ahora no sólo se investiga, también se toman acciones
concretas para controlar o erradicar los factores que provocan los problemas
que contribuyen a la disminución de las poblaciones de estos animales. De hecho
se han firmado convenios con varios países, como el de Diversidad Biológica de
1992, del cual surgió la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad (CONABIO).
Esta
institución trabaja con los científicos mexicanos; fomenta la investigación,
recopila los datos producidos a lo largo de décadas por los científicos para
ponerlos a disposición del público interesado en el tema y en la difusión del
conocimiento.
La
Comisión apoya la realización de proyectos, de los cuales ya más de mil se han
impulsado y de ellos más de 200 han considerado entre sus objetos de estudio
alguna o varias especies en peligro de extinción, como la salud de la vaquita,
el hábitat del borrego cimarrón, el berrendo y el puma; la preservación de la
guacamaya escarlata y la publicación del libro Las aves de México en peligro
de
extinción, de Gerardo Ceballos González.
de
extinción, de Gerardo Ceballos González.
CONABIO
se empeña por informar mejor a la sociedad acerca de los riesgos que implica la
desaparición de una especie, ya que este fenómeno nunca ocurre de manera
aislada. Cuando se extingue una especie mueren con ella diez más que quizás ni
siquiera están registradas.
Otra
supervisión importante la brinda la Convención sobre Comercio Internacional de
Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que intenta controlar
el tráfico ilegal de animales y plantas protegidas para evitar que las acciones
no constituyan una amenaza para su supervivencia.
ESPECIES EN PELIGRO DE
EXTINCIÓN, UNA PREOCUPACIÓN COLECTIVA
Si
bien es cierto que ha aumentado el interés de la sociedad por participar en el
rescate de la vida silvestre, sólo una parte muy pequeña está consciente del
tamaño del problema y su importancia. Poco aporta que las personas de la ciudad
simpaticen con los animales del bosque y emprendan campañas y contribuciones
económicas para evitar la tala de árboles, si la dicotomía persiste y la falta
de control continúa presionando las zonas protegidas. Lo cierto es que mientras
la actividad en el campo sea incontrolable y bajo una nube de pretextos se
hieran más los espacios de la diversidad, la perspectiva es catastrófica.
La
conservación de las especies debe ser una actividad que ocupe y preocupe a
todos y debe ser ahora, cuando aún hay tiempo. Pero de una manera concertada,
porque es inútil salvar una especie mediante las sofisticadas técnicas de
crío-preservación del material genético para su futura reproducción, si los
bosques, selvas o ríos donde moraba ya no responden para sustentarla, sea
porque están completamente devastados o que el ecosistema ya no da más de
sí.
Cada quien tiene mucho que aportar porque es preciso cuidar lo que resta de la biodiversidad y mantener los bosques y las selvas. ¿A quién sirve una tierra yerma donde la flora y la fauna solamente quedarán como un recuerdo? Un vacío sin rugidos, cantos ni gritos de alarma, sino un erial poblado de fantasmas.
Cada quien tiene mucho que aportar porque es preciso cuidar lo que resta de la biodiversidad y mantener los bosques y las selvas. ¿A quién sirve una tierra yerma donde la flora y la fauna solamente quedarán como un recuerdo? Un vacío sin rugidos, cantos ni gritos de alarma, sino un erial poblado de fantasmas.
El jaguar hoy considerada la
especie en grave peligro de extinción.
El
jaguar es el felino más grande de América, y el único representante del género
Panthera allí (Nowell y Jackson 1996). Es la tercera especie de felino más
grande del mundo. Es además el mayor depredador en las zonas selváticas donde
habita junto al caimán.
El jaguar se tiene que tener en
consideración ya que ha sido prácticamente eliminado de gran parte de las zonas
secas del norte de su área de distribución, así como de las zonas de matorral y
pastizal de Argentina y en todo Uruguay. La vulnerabilidad de los jaguares a la persecución se demuestra por su desaparición a mediados del siglo XX del sudoeste de los EE.UU. y el norte de México, zonas que siguen siendo hoy el hogar de importantes poblaciones de puma.
Esta especie cuenta con muchos nombres en español dependiendo de la zona; se le llama jaguar, yaguareté, tigre criollo, yaguar, onza, ocelote (los aztecas lo llamaban tlatlauhquiocélotl), tigre o tigre americano, y otorongo, aunque la primera es la más común. Algunos de estos nombres se usan en algunas zonas para denominar también a otros felinos, de ahí que sea tan importante diferenciarlo también con su nombre científico.
Lo
hemos incluido como en peligro de extinción ya que aunque como especie no se
considera amenazado hasta la actualidad por la IUCN, en cada uno de los países
de su distribución sí que lo está. En Argentina se lo considera EN PELIGRO
CRÍTICO.
En
concreto en Argentina está en peligro crítico ya que quedan menos de 250,
distribuidos en tres poblaciones bien diferenciadas: unos 40-50 en la Selva
Misionera, otros 20-30 en la región chaqueña y entre 150-170 en las Yungas de
Salta y Jujuy (aunque algunos investigadores indican no más de 100). 

AMENAZAS
Entre
las causas de su progresiva desaparición figuran la histórica persecución que
sufrió la especie, la pérdida de hábitat y la disminución de presas naturales.
Actualmente la de mayor impacto continúa siendo la caza, de parte de
oportunistas y ganaderos en represalia por ataques al ganado.
RED YAGUARETÉ
Tras
conocer un poco la situación actual del jaguar, nos centramos ahora en Red
yaguareté, cuyo objetivo es salvar a los últimos de estos felinos: quedan menos
de 250 en estado silvestre en Argentina.
Se
trata de una organización sin ánimo de lucro creada en 2001, integrada por
gente común que ha decidido cambiar las cosas y salvar a sus últimos
yaguaretés, que se encuentran en serio peligro de extinción. Se dedica pues
exclusivamente a la conservación del yaguareté o jaguar, así como también de
los ambientes donde aún habita en Argentina. Está integrada por naturalistas
vocacionales y muchos ejercen profesiones u oficios no relacionados
directamente con las ciencias naturales.
MEDIDAS DE CONSERVACIÓN DE RED
YAGUARETÉ
Entre
las actividades que desarrolla la Red, destacan:
- CONSERVACIÓN DE AMBIENTES.
Trabajan para crear nuevas áreas protegidas y apoyar la correcta implementación
de las existentes y de los corredores biológicos que permiten a la fauna
desplazarse entre ellas.
-CONFLICTOS
CON HUMANOS. Es el principal problema que enfrenta hoy a hombres y jaguares, y
donde todos pierden: el ganadero sus vacas y el jaguar su vida. Trabajan junto
a ganaderos de Salta y Misiones para encontrar formas alternativas de manejar
al ganado que permitan llegar a una convivencia armónica.
-FRENAR
LA CACERÍA Y COMERCIALIZACIÓN. Hoy, es una de las principales amenazas. Hasta
ahora se han efectuado más de 48 denuncias y se han promovido causas
judiciales, impulsando la aplicación de la legislación vigente y buscando
alcanzar sanciones ejemplificadoras que ayuden a detener este flagelo. En 2014
se aplicó una multa de $500.000 (U$S 60.000 ó 51.7330 €) a una persona que
vendía una piel de yaguareté.
-MONITOREO
DE YAGUARETÉS. Controlan en forma permanente donde viven y por donde se mueven
a través de expediciones propias y de varios colaboradores independientes y de
otras ONGS asociadas, registrando huellas y utilizando cámaras activadas por
sensores de temperatura.
-ACCIONES
PÚBLICAS. Para alertar a la población sobre la crítica situación del yaguareté
o para exigir a las autoridades medidas a favor de la especie, periódicamente
realizan acciones públicas. (Véanse los siguientes enlaces: Caravana por los 60
y Argentina, salva a los yaguaretés ahora)
-EDUCACIÓN
Y DIFUSIÓN. Para dar a conocer sus actividades y proyectos, cuentan con diversos
medios como su página web, Facebook, Twitter y YouTube. Por otra parte, cuentan
con boletín electrónico (´Novedades Tigreras´) y en 2012 crearon un personaje
ilustrado, Don Simón, el yaguareté que en formato animado o en viñetas o tiras,
busca acercar al público en general y a los niños en particular a la vida y
percances que atraviesa el jaguar. Además, tienen un sello de informes Reportes
Tigreros, y publican en diversos medios de prensa.
-EJEMPLARES
CAUTIVOS. En Argentina hay 38 jaguares en los distintos zoológicos y recintos
autorizados. A través del Programa de Revalorización y Manejo de los Yaguaretés
en Cautiverio en la Argentina (PReMYCA), trabajan con ellos para ordenar ese
plantel (Stud Book Argentino) y para mejorar las condiciones de vida de los
ejemplares (Bienestar Animal). Junto a la Dirección de Fauna Silvestre y el
Museo Argentino de Ciencias Naturales, están llevando a cabo la primera
caracterización genética de toda la población cautiva.
Programa de monitoreo poblacional de
yaguaretés en Argentina: Para proteger bien a los últimos jaguares hay que
conocerlos lo mejor posible, y por ello han creado este programa. La idea es
conocer con mayor precisión por donde se mueven y quiénes son. Con ayuda de
cámaras trampa siguen sus movimientos. Mombyry, Severino o Gabino son solo
algunos de los jaguares seguidos por este sistema. Puedes conocerlos mejor aquí
ATROPELLOS DE FAUNA SILVESTRE
EN LAS RUTAS DE LA PROVINCIA DE MISIONES
Cientos
de animales son atropellados en las rutas de la provincia de Misiones cada mes.
El incremento de la actividad turística y de la pavimentación de tramos que
atraviesan áreas protegidas ha contribuido, siendo el exceso de velocidad por
estas rutas la causa principal. Lo importante es que la gente se conciencie que
con salir un poco antes e ir a una velocidad más controlada, se evitarán
muertes y sustos innecesarios en la carretera.
Hasta
ahora la solución dada en algunas zonas es la de las bandas sonoras, pero esto
no es suficiente. Si bien hacen que se reduzca algo la velocidad, las cifras
siguen siendo elevadas. En zonas con bandas el 73 % superaron los 60 km/h la
velocidad máxima permitida. (Sin bandas el 96 % superaba esta velocidad).En el
último año, la altísima tasa de atropellos de fauna silvestre que se registran
en las rutas 12 y 101 alcanzó la friolera de 3.000 animales atropellados. Entre
ellos se destacan cuatro jaguares, especie en peligro crítico de extinción y
cuyas poblaciones en Misiones cuentan con menos de 50 ejemplares según estudios
de científicos del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Técnicas).
El
lince ibérico
El
lince ibérico es una de las especies más adoradas de España. Hay diferentes
organizaciones que se encuentran trabajando para que la especie se conserve, a
pesar de que los últimos sucesos no han sido para nada buenos. Hace unas
semanas fallecía un ejemplar más de esta especie que va en camino de extinción.
Algo realmente malo, considerando todo los esfuerzos que están haciendo para
evitar su desaparición.
Este
animal está en peligro de extinción desde el año 1986, cuando había un poco más
de 1.200 ejemplares vivos y en perfecto estado. Pero, desde ese año el número
ha ido decayendo en más del 50%, hasta llegar a una situación actual que es una
barbaridad. A pesar de que han hechos revisiones periódicas para comprobar que
fueran naciendo nuevos individuos, la realidad es que los pronósticos no son
para nada buenos.

Delfín Irrawaddy
La
pesca eléctrica consiste en utilizar electricidad para aturdir a los peces,
para que sea muchos más fácil pescarlos en cantidad. De esta forma agarran
muchos peces de una vez.
En
Myanmar, esta actividad está afectando tanto a humanos como animales de otras
especies que pescan en el rio Irrawaddy con otras técnicas artesanales. Está el
caso del delfín Irrawaddy (Orcaella brevirostris), especie amenazada.
Esta técnica de aturdir a los peces con una descarga eléctrica permite una pesca tan voluminosa que está terminando con la fuente de alimento del delfín Irrawaddy, tanto como con el principal sustento de los pescadores artesanales.
Esta técnica de aturdir a los peces con una descarga eléctrica permite una pesca tan voluminosa que está terminando con la fuente de alimento del delfín Irrawaddy, tanto como con el principal sustento de los pescadores artesanales.
No
solo está acabando las poblaciones de peces. Se cree que gracias a las
descargas eléctricas recientemente han muerto dos delfines. También, está
alterando una dinámica antigua que había entre los pescadores y delfines: los
delfines ayudaban a los pescadores a encerrar a los peces. Ahora los delfines
recelan de los humanos. Según con National Geographic, a los conservacionistas
les preocupa que con el delfín Irrawaddy ocurra lo mismo que con el delfín
baiji del Yangtze de China. Que hace ocho años fue declarado extinto, en parte,
a causa de la pesca eléctrica.

El canguro o
la zarigüeya de cola de cepillo
Con
su condición de isla, alejada del resto de los grandes continentes, y además
por su variedad de ecosistemas, Australia tiene una fauna inigualable en el
mundo. Y es más preocupante el hecho de que haya perdido una de cada diez de
sus especies de mamíferos nativos en los últimos 200 años, lo que los
conservacionistas detallan como una extinción de proporciones calamitosas.
La
mayoría de los mamíferos nativos de Australia son marsupiales, como el koala,
el canguro o la zarigüeya de cola de cepillo. También, la isla es hogar de un
mamífero muy peculiar, los monotremas, que ponen huevos en vez de dar a luz.
Hay 5 especies de monotremas y todas habitan en Australia.
Ningún otro país tuvo una tasa de pérdida de mamíferos terrestres tan elevada como la que experimentó Australia en los últimos 200 años, según con un informe elaborado por científicos de la Universidad Charles Darwin. Además de una desdichada serie de incendios, la causa principal del grande declive no es ajena a otras regiones del mundo: la inserción de especies foráneas, que invadieron con éxito el hábitat de estas especies nativas y amenazan su supervivencia. Hay 56 mamíferos terrestres australianos que se encuentran amenazados en la actualidad. Los principales culpables son el gato salvaje y el zorro rojo, los dos de origen europeo. Se considera que hay entre 15 y 23 millones de gatos salvajes en Australia. Y los zorros rojos, se estima que hay una población de más de 7 millones.
Ningún otro país tuvo una tasa de pérdida de mamíferos terrestres tan elevada como la que experimentó Australia en los últimos 200 años, según con un informe elaborado por científicos de la Universidad Charles Darwin. Además de una desdichada serie de incendios, la causa principal del grande declive no es ajena a otras regiones del mundo: la inserción de especies foráneas, que invadieron con éxito el hábitat de estas especies nativas y amenazan su supervivencia. Hay 56 mamíferos terrestres australianos que se encuentran amenazados en la actualidad. Los principales culpables son el gato salvaje y el zorro rojo, los dos de origen europeo. Se considera que hay entre 15 y 23 millones de gatos salvajes en Australia. Y los zorros rojos, se estima que hay una población de más de 7 millones.

El lémur de
ojos azules
El
lémur de ojos azules (Eulemur flavifrons) habita en un área pequeña del bosque
caducifolio del noroeste de Madagascar. En 1985 fue redescubierto y en 2008 fue
clasificado como especie. Hoy se encuentra en peligro crítico de extinción. Se
estima que en 11 años puede extinguirse por completo.
Los
cálculos más recientes señalan que la población de lémures de ojos azules es de
unos pocos cientos pero se necesita revisar más áreas para conocer el total
exacto de ejemplares. Una labor que se propuso un grupo formado por científicos
malgaches y de la Universidad de KwaZulu-Natal, en Sudáfrica.
Este grupo hizo un modelo de predicción del impacto que la pérdida de su hábitat tendría en el futuro de esta especie, especialmente a causa de la tala y los incendios. Los resultados que arrojaron todos los modelos que hicieron son más que preocupantes. Por ejemplo, si los arboles son talados lentamente, el lémur se extinguirá en 44 años.
Este grupo hizo un modelo de predicción del impacto que la pérdida de su hábitat tendría en el futuro de esta especie, especialmente a causa de la tala y los incendios. Los resultados que arrojaron todos los modelos que hicieron son más que preocupantes. Por ejemplo, si los arboles son talados lentamente, el lémur se extinguirá en 44 años.
Ahora, si la tala reduce de forma
drástica el hábitat disponible para los lémures, separa su población en grupos
pequeños y aislados y, por ello, la tasa de reproducción también disminuye
velozmente, el lémur de ojos azules se extinguirá en 11 años.


Rinocerontes
. Rinoceronte, nombre común que reciben ciertas
especies de ungulados de dedos impares, cuya característica más notable es la
presencia de uno o dos cuernos en la cabeza (véase Perisodáctilo). Los cuernos
son excrecencias de la piel situadas sobre los huesos nasales y sobre los
huesos frontales en el caso de las especies de dos cuernos. El cuerno está
compuesto por una masa de fibras córneas aglutinadas con queratina (una
proteína fibrosa que se encuentra en el pelo), el animal lo utiliza sobre todo
para extraer bulbos del suelo que, junto con hierba y hojas, constituyen la
base de su dieta. Los rinocerontes son animales grandes, pesados, de cuerpo
robusto y patas cortas.
Desde
el año 2008 que la cifra de rinocerontes muertos en Sudáfrica no para de
crecer, en ese año los cazadores furtivos mataron a 83 rinocerontes. La
Ministra sudafricana de Medio Ambiente, Edna Molewa, señaló los avances de las
autoridades en la lucha contra esta actividad ilegal, en los avances incluyen
la cooperación de Mozambique, de donde viene la mayoría de los cazadores.
Califican lo que está pasando como algo “muy inquietante”.
En
la actualidad se encuentran unos 20000 rinocerontes, lo que es la mayor
población del mundo de individuos de la especie. La mayor cantidad de estos
ejemplares se concentran en el Parque Nacional Kruger, en el noreste del país
limítrofe con Mozambique. La caza de estos animales se debe por lo preciado de
sus cuernos y el tráfico ilegal de los mismos. Se trafican a países asiáticos
como China o Vietnam, en los que se le atribuyen propiedades sanadoras y hasta
casi mágicas (en realidad están compuestos de keratina al igual que las uñas).
Su valor es incluso mayor al del oro.
En el pasado año 2014, los cazadores mataron a 1215 rinocerontes en Sudáfrica, es un 23% más que en el 2013. El gobierno de Sudáfrica informó que el pasado año hubo 386 cazadores furtivos detenidos, pero parece que eso no impide que el número de ejemplares muertos al año siga creciendo. Especialista consideran además, que las cifras oficiales subestiman la realidad, ya que muchos esqueletos evaden al censo hecho por las autoridades. La muerte de los rinocerontes es lenta y muy dolorosa, ya que para evitar que los detecten, los cazadores usan anestésicos en lugar de armas de fuego. Luego les cortan los cuernos con un hacha, y una vez que el animal se despierta, acaba muriendo por las heridas luego de un largo sufrimiento.
En el pasado año 2014, los cazadores mataron a 1215 rinocerontes en Sudáfrica, es un 23% más que en el 2013. El gobierno de Sudáfrica informó que el pasado año hubo 386 cazadores furtivos detenidos, pero parece que eso no impide que el número de ejemplares muertos al año siga creciendo. Especialista consideran además, que las cifras oficiales subestiman la realidad, ya que muchos esqueletos evaden al censo hecho por las autoridades. La muerte de los rinocerontes es lenta y muy dolorosa, ya que para evitar que los detecten, los cazadores usan anestésicos en lugar de armas de fuego. Luego les cortan los cuernos con un hacha, y una vez que el animal se despierta, acaba muriendo por las heridas luego de un largo sufrimiento.

Los pingüinos
de Magallanes
Los
pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus) anteriormente estaban
amenazados por derrames de petróleo, en la actualidad se encuentran en peligro
debido a la perdida de los peces con que se alimentan.
Los peces se alejan cada vez más de los lugares que suelen habitar, debido a que son desplazados por corrientes oceánicas cálidas, obligando a esta especie a viajar más lejos para encontrar alimento. El pasado año cientos de pingüinos de Magallanes llegaron a playas de Rio de Janeiro, la mayoría muertos o moribundos.
Los científicos suponen que las variaciones en las corrientes o en las temperaturas, relacionadas con el cambio climático, pueden ser el motivo de que esta especie llegara a playas que están a más de mil millas al norte de sus zonas tradicionales de anidación, en el sur de Argentina.
Los peces se alejan cada vez más de los lugares que suelen habitar, debido a que son desplazados por corrientes oceánicas cálidas, obligando a esta especie a viajar más lejos para encontrar alimento. El pasado año cientos de pingüinos de Magallanes llegaron a playas de Rio de Janeiro, la mayoría muertos o moribundos.
Los científicos suponen que las variaciones en las corrientes o en las temperaturas, relacionadas con el cambio climático, pueden ser el motivo de que esta especie llegara a playas que están a más de mil millas al norte de sus zonas tradicionales de anidación, en el sur de Argentina.
Hoy
en día, 12 de las 17 especies de pingüinos se encuentran experimentando un
rápido descenso en sus poblaciones.
Osos polares
Oso
polar, también llamado oso blanco, es el nombre común que recibe la especie de
oso que habita en el hielo ártico y en las bahías de Hudson y James, en Canadá,
así como en la costa este de Groenlandia. Tiene un cuerpo más alargado y
estilizado que el resto de los osos debido a sus costumbres acuáticas pero, al
igual que las otras especies, su marcha es plantígrada, y en las zarpas tienen
cinco garras afiladas y curvadas que utilizan para agarrarse al hielo y atrapar
a sus presas. Son animales bien adaptados a su entorno; las plantas de los pies
están recubiertas por pelos largos que les proporcionan protección frente al
frío del hielo, y las patas delanteras, además de tener unos pies muy anchos,
están forradas por un pelaje más duro y rígido: las utiliza a modo de remo para
nadar mejor.
Los
osos polares viven en un hábitat único y peculiar: la banquisa ártica, una
inmensa masa de hielo flotante en la que este animal sobrevive perfectamente.
Además de las adaptaciones a la vida anfibia ya comentadas, el oso polar es
capaz de orientarse sin ningún problema en el paisaje blanco y monótono de
hielo, su olfato es extraordinario y muestra cierta inteligencia a la hora de
resolver problemas para obtener comida.
La
Agencia del Medio Ambiente de Canadá junto con Científicos del Centro Geológico
Nacional de Estados Unidos han capturado a osos polares para realizar su
estudio, a los cuales luego etiquetaron y soltados en el Mar de Beaufort entre
los años 2001 y 2010.
Con
este estudio científico se pudo comprobar una noticia dolorosa para la tierra:
La población de osos polares ha descendido mucho en los últimos años. En 2010
se registraron unos 900 mientras que en el 2004 fueron 1,600 individuos. El oso
polar es un animal que está perfectamente integrado en su ecosistema, esta
especie puede vivir en las condiciones ambientales más adversas, pero el
resultado del estudio es realmente triste. Los expertos concluyeron que el
culpable de esta horrible noticia es el calentamiento global, ya que por su
causa se provoca el derretimiento del hielo del planeta.

Tigre
siberiano
En
muchos países asiáticos, la caza ha diezmado hasta casi la extinción las
poblaciones de tigre siberiano. Algunas partes del cuerpo de este animal se
venden con fines medicinales y como alimento.
Tigre, nombre común del miembro más grande de la
familia de los Félidos. Vive en Asia y pertenece al mismo género que el león,
algunos leopardos y el jaguar. La especie se divide en ocho subespecies, de las
que las de más amplia distribución son el tigre de Siberia o tigre siberiano o
de Manchuria y el tigre de Bengala. Se piensa que el tigre se originó en el
norte de Asia durante el pleistoceno (véase Cuaternario) y que después
se extendió hacia el sur, atravesando la cordillera del Himalaya hace unos
10.000 años.
El tigre de Siberia es muy escaso; mide entre 1,4 y
2,8 m de largo, sin incluir la cola, que oscila entre 69 y 95 centímetros.
Pesa entre 180 y 360 kilogramos. El cuerpo está cubierto por un pelaje
característico, amarillo con bandas oscuras, que es más pálido durante el
invierno; es un pelaje denso y largo (de 45 a 65 mm según la zona del
cuerpo). El tigre de Bengala es más pequeño que el anterior; mide unos 3 m de
largo, incluyendo la cola, y suele pesar entre 180 y 258 kilogramos. Vive en el
Sureste asiático y en el centro y sur de la India. El pelaje es más liso que el
del tigre siberiano, el color es más intenso y las bandas son casi negras. La
subespecie que vive en la isla de Sumatra es todavía más pequeña y oscura.
El tigre es un animal de vida solitaria; las hembras y
los machos sólo se juntan durante la época de reproducción; entonces es fácil
observarlos compartiendo una presa, bebiendo juntos o descansando en zonas
cercanas al agua. Tras una gestación de entre 98 y 108 días, la hembra pare una
camada de 1 a 6 cachorros (normalmente de 2 a 4) de 1,1 kg de peso, que
permanecen junto a la madre hasta su segundo año de edad
. El hábitat del tigre de Bengala incluye bosques,
llanuras de herbáceas y áreas pantanosas, siempre en medios con densa
vegetación lo que explica sus hábitos solitarios frente a los del león, otro
gran félido de comportamiento predador y alimenticio muy similar al del tigre,
pero que vive en terrenos abiertos. Las carreras de caza del tigre son también,
por razón del hábitat, más cortas. El área de campeo del tigre oscila entre los
65 y los 80 km2, siendo mayor en los machos que en las hembras; aunque no son
territorios claramente defendidos, los machos suelen mostrarse agresivos con
otros machos de paso que atraviesan su área vital. Todas las subespecies se
consideran amenazadas debido a la pérdida de hábitat y a la caza furtiva; hay
que tener en cuenta que su capacidad para matar seres humanos lo ha convertido
en enemigo de los nativos en muchas de sus áreas de distribución. La longevidad
del tigre en estado salvaje llegas hasta los 20 años.


“NO
IMPORTA SI UN ANIMAL NO ES CAPAZ DE RAZONAR LO UNICO QUE IMPORTA ES QUE ES
CAPAZ DE SENTIR…….
REFLEXIONEMOS
Y SALVEMOS A NUESTRO PLANETA”